“El deporte te da una base como persona que no da otra profesión”

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Con tan solo 10 años decidió cambiar los juguetes para asistir diariamente a los duros entrenamientos que exigen la categoría en la que siempre ha triunfado representando a los colores de la bandera española, la gimnasia rítmica. La gimnasta más veces laureada en los Campeonatos de España es la única en el mundo que ha disputado cuatro finales olímpicas y ahora, ya retirada de la alta competición, destaca con orgullo su capacidad de reciclaje, marcada por la ilusión y el esfuerzo que, una vez más, guían los pasos de su vida.

Embajadora de la Fundación Laureus España desde hace apenas unos meses, Almudena Cid destaca el valor del deporte como herramienta para formar con éxito a los jóvenes en su día a día, y los múltiples beneficios que esto conlleva, como transmitió en su anterior colaboración con la Fundación Laureus junto a Nadia Comaneci, en un acto para prevenir la obesidad infantil y el sedentarismo.

Su primera intervención en el proyecto Jóvenes Atletas, organizado en colaboración con Special Olimpics, le permitió formar parte de una actividad que  “me ha aportado mucho más de lo que yo podría ofrecerles. Nunca pensé que en tan poco tiempo iba a recibir tantas sonrisas y tanta satisfacción como lo que he vivido hoy. Estoy feliz de colaborar en una fundación donde la herramienta para trabajar y evolucionar es el deporte.”

Su labor, más allá del simple hecho de prestar su imagen, significa no solo estar presente en un acto de estas características sino también “una responsabilidad muy satisfactoria, principalmente porque eres una referencia para ellos y los deportistas llevamos impregnado el valor de todo lo que implica el deporte, el compañerismo, el esfuerzo… y de alguna manera innata puedes estar segura de lo que les estás transmitiendo. Estoy encantada de poder ayudar y estoy aquí para lo que necesiten”.

“Comprometerte con los más pequeños”, admite “ es un auténtico privilegio. Me emocionó ver como todos los niños del proyecto Jóvenes Atletas corrían entusiasmados a recoger su medalla por el esfuerzo que están haciendo para superarse a ellos mismos. Esas caritas de felicidad es de lo mas bonito que he visto en mi vida”.

“El deporte puede cambiar la vida de un niño” admite Cid, ”los niños a través del deporte desarrollan unos valores que serían impensables si llevaran una vida sedentaria. Valores como el sacrificio, el trabajo en equipo, la disciplina, el compromiso, el respeto, la superación...solo se adquieren a través del deporte. Son valores que podrán aplicar en su día a día y, lo mas importante, que serán interiorizados cuando sean adultos. Con esfuerzo se consiguen grandes resultados. Hay que transmitir a los jóvenes que tienen que abordar lo que realmente depende de ellos, marcarse sus objetivos, sus sueños y luchar por ellos”.

Almudena Cid cambia de rumbo tras más de dos décadas aplicando estos valores pero recuerda con orgullo sus momentos más entrañables: “ Mi retirada, sin duda. Tras 21 años de carrera deportiva, me quedo con ese día donde me sentí competente, más que nunca. Disfruté de la competición, del público, de mi trabajo, sin miedos y valiente, sabiendo que tras ese día comenzaba otra competición, una nueva vida llenas de retos”. Retos que ahora afronta con gran emoción: “es increíble el día que te consideran actriz, por ejemplo, y no gimnasta. Uno de los valores mas importantes y presentes en mi etapa como gimnasta ha sido el reciclaje. Saber adaptarte a nuevas situaciones sacando lo mejor de ti. Es ahora, en mi nueva etapa profesional donde salen a relucir todos esos valores que fui adquiriendo con los años como gimnasta. El deporte es la verdadera escuela de la vida”.